NECESITAMOS PERSEVERAR

“Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.” Hebreos 10:36 NVI

Cuando leemos el capítulo completo de esta carta escrita a los Hebreos vemos que esta tratado muy claramente el deseo de Dios en cuanto a este nuevo pacto establecido al venir Jesus. 

El hebreo, un pueblo respetuoso de Dios, había continuado en su intento de agradarle, acercarse por medio de los ritos y las tradiciones que antes de que viniera Jesus habían sido establecidas como señales proféticas para que pudieran reconocer al Mesías.  

Sin embargo, no lo reconocieron; al venir Jesús y dar su vida en la cruz, el camino abierto fué diferente; ya no basado en los sacrificios que nosotros pudiéramos hacer, sino en el sacrificio que Cristo hizo por todos nosotros y nuestra “acción”,  por decirlo de alguna manera tiene que ver con perseverar.

Cuando hablamos de perseverar, la perspectiva cambia mucho para nosotros… ya no se trata de cumplir (porque todo ya fue hecho) sino de permanecer en la gracia y no volver atrás con acciones como juzgarnos unos a otros, muy por el contrario, se nos revela con mayor claridad nuestra experiencia personal y nuestro cuidado personal de esa relación y experiencia con Dios.

Salmos 40:6  NVI nos lo expresa de esta manera: “A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas, pero has abierto mis oídos para oírte; …”

Perseverar, tiene que ver con caminar con Èl, aprender a conocerlo..como se expresa…como manifiesta su amor…como nos sostiene en cada circunstancia de la vida. En un mundo donde todo se está corrompiendo constantemente el Señor nos invita a acercarnos a su gracia, no por lo que podamos hacer, sino por lo que Jesús ha hecho ya por nosotros, y al acercarnos encontrar el propósito de nuestra vida trayendo esto el sentido y la seguridad que todas la personas necesitan… No se trata de los sacrificios, se trata de perseverar, de ser fieles, de continuar en sus caminos, esos que dan sentido a la vida y trae paz a los corazones.

Por eso, entre las tantas cosas en la que debemos perseverar, se encuentra la oración, que no tiene que ver con un rezo prefijado, sino con un acercamiento a nuestro Dios, con nuestras propias palabras, para expresar lo que hay en mi corazón (alegrías, tristezas, necesidades, etc.) y aprender a escuchar su voz y a caminar en fe.

Al terminar este capitulo 10: 39 de Hebreos, nos hace una afirmación la cual estableceremos en nuestro corazón: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe y alcanzan la salvación (paráfrasis)

Pastor José Luis Urso

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